febrero 06, 2017






─Estoy en el café
pero, ¿dónde está mi muerte?
Y otra voz decía
─En el café estoy,
¿pero mi hombre?
No nos encontramos aquel día.
No, pero en el sueño
mientras Jacobo luchaba con su olivo
que en su embriaguez juzgaba ángel
en un abrazo de hombre y jazz y ramas
daba vueltas el local y las ventanas
entraban en la curva de algún baile
de este a oeste y a aquel y el que sonríe
sentado entre sus ojos a una mesa
que no ha encontrado su beso y su luto
que no podrá maltratar ni malbeber
porque es morigerado en sus costumbres
y las aves
no le doblan hasta el suelo
aunque tiren de sus cejas hacia abajo
y abollen tristemente su sombrero.
Mirad como da vueltas en la nieve
ahora si baila con su sombra
y extiende la mano a su bufanda.
Sonríe, promete algo.
¿Hay quién podrá
no abrazarle?
¿No veis pues, que está vivo,
que se apoya en la pared?

SMITH SOTO
De su libro LIBRO DEL LAGO (editorial árdora exprés)

enero 25, 2017



(Palabras)

Hay palabras que vuelan solas
a deshoras.

(¡Quieren saber!)

Hay silencio a esas mismas horas:
esperas que enturbien la mirada,
que agitan el pecho, que no entienden
de tiempo ni mordazas.

Y no hay reloj que marque la hora exacta
de un posible despertar.


(Sólo palabras)

Hay palabras acariciadoras
y las hay papel de lija.

(¿Por qué se traicionan mente y corazón?)

Palabras al punto o al dente.

Sólo palabras.

ÁNGELA SERNA

Poemas de su libro Solitudine AA ediciones Colección MENHIR

diciembre 21, 2016

FELICÍSIMOS DÍAS DE NAVIDAD Y QUE EL AÑO QUE LLEGA SEA DE CALMA Y AMOR, DE MUCHO AMOR...




(Las bolas de Navidad representan las manzanas con las que el obispo San Bonifacio adornó el árbol de Navidad allá por el año 723. Manzanas que simbolizaban las tentaciones...)
 


 


Imagen extraida de la web

diciembre 04, 2016





Cuatro personas y un coche

No recuerdo nada del día en que se sacó la fotografía. No guardo ninguna imagen de aquél momento, no sé lo que pasó antes, ni después, de cómo llegamos allí ni hacia dónde partimos. No sé nada de ese momento retratado.
Se adivina que hacía viento porque tenemos el pelo alborotado. Hay un coche parado en la pendiente de una colina llena de flores, es un Dauphine azul. Todos estamos en manga corta. Mi madre está apoyada en la parte delantera del coche, casi donde está el faro. Mi hermana está dentro del coche, en la parte trasera, asomada por la ventanilla con los brazos extendidos y yo estoy con mi padre afuera que me tiene cogida de la mano. Los tres en el mismo marco. Los tres alejados de mi madre. Los cuatro mirando hacia el objetivo de la cámara que alguien que desconozco disparó y captó el momento. Años después mi madre murió, y cada vez que miro la fotografía, de la que no sé nada, y la veo alejada de nosotros, percibo en esa separación la ausencia que estaba por llegar.

María Jesús Silva

noviembre 16, 2016




El corazón de palma es en realidad el corazón del palmito. Sin embargo, una vez que a un palmito se le ha extraído el corazón, el árbol ya no puede vivir: se marchita y amarillea y luego muere. Muchas veces cerca de un palo de rosa hay un palmito marchito y seco y muerto, porque le han arrancado el corazón. Sin corazón el palmito no puede vivir. De la parte alta del tronco extraen el corazón. El palo de rosa no puede defender ni ayudar al palmito, y así tarde o temprano el palmito muere, una vez le han quitado el corazón exquisito se marchita y se reseca y se acartona y luego muere. Y lo mismo las mariposas mueren cada noche, pero por la mañana los huevos se abren y las mariposas reemprenden el vuelo. En vez de acostarse, casi todas esas mariposas blancas, azules, rojas y amarillas mueren al ocaso y renacen al alba…

Un lugar tan hermoso Fabrizio Rondolino Editorial Siruela
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